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Kristen Stewart

Entrevista con una (ex) vampiro

Teñida de rubio, con lentes de sol y el cabello recogido, resultaría difícil reconocer a Kristen Stewart, si no fuera por los dos guardaespaldas que la escoltan hasta el restaurante de la Playa Nikki Beach frente al Hotel Carlton en Cannes. Con el mejor aire de estrella de cine, es la única actriz que estrenó este año nada menos que dos películas, en el festival más prestigioso del cine. Y sin embargo, todavía le cuesta quitarse la fama del superéxito de Twilight que sigue pesando sobre sus hombros.

Por Fabián W. Waintal © Copyright 2016 | Fotografías: Getty Images Editorial

Kristen Stewart

Después de haber protagonizado un superéxito como Twilight, ¿necesitaste analizar los siguientes pasos de tu carrera?
Honestamente, yo no “pinto” cada película que hago con la misma energía y la misma inversión. En realidad, Twilight fue una película que empezó como algo muy chico. Después se volvió algo tan grande que terminaron siendo cinco películas que obviamente tomaron mucho de mi tiempo. Una película no me empuja a la siguiente, a menos que sea algo liviano donde yo quiera disfrutar el tiempo. Por eso, también hice un par de películas más pesadas o me sentí bien haciendo una película de Woody Allen, pero nunca acepto un trabajo por lo que todos creen.

¿Pero nunca tuviste que rechazar ninguna otra película cuando estabas en medio del furor de Twilight?
Bueno, cuando hice la serie de películas de Twilight, iba a ser una sola película y cuando tuvo tanto éxito, enseguida tuvimos luz verde para hacer las otras. Pero yo tampoco estaba obligada a hacer la segunda. Todos aceptamos volver porque la habíamos pasado bien en la primera. Y recién después todo se volvió muy intenso. Por suerte, entre cada película también tuve la oportunidad de hacer otros proyectos como Welcome to Riley, The Runaways, On the Road que eran un poco diferentes. Pero sí, siempre tuve la libertad de trabajar en el estilo de cine que yo quería.

¿Y es verdad vas a dirigir tu propia película?
Sí, por fin pude conseguir la financiación de mi primera película como directora y voy a empezar con la filmación en cualquier momento. Decidí que no iba a actuar en ninguna otra película hasta terminar con esta.

En la ciudad de Los Ángeles, Kristen Jaymes Stewart nació el 9 de abril de 1990, en un mundo donde hasta los meseros de restaurantes son actores. Ella, en cambio, tuvo mejor suerte, cuando con apenas ocho años la descubrió un representante que la vio en una obra de teatro de Navidad en la escuela (aunque también ayudó que el padre, John Stewart, sea un importante productor de TV y la madre, Jules Stewart, también trabaja en el medio como supervisora de guiones). Así fue como ella consiguió los primeros trabajos en televisión, hasta el primer éxito en el cine como la jovencita hija de Jodie Foster, en Panic Room. Por el buen trabajo en aquel rol, la contrataron para el personaje de otra hija de famosos como Sharon Stone y Dennis Quaid en Cold Creek Manor, aunque no tuvo el mismo éxito en las recaudaciones. Pero Sean Penn no tuvo problemas en llamarla para su debut como director, en la película Into The Wild. Al año siguiente, Kristen apenas tenía 17 años cuando aceptó el rol de una adolescente que se enamoraba de un vampiro, sin saber que se convertiría en la superestrella de las cinco películas de Twilight.

Manteniendo el estatus de superestrella, no tuvo problemas en ser parte del jurado de un caso real de prostitución cuando en el cine también aceptó bajar su sueldo a 200.000 dólares para filmar la película On The Road, porque también ganaba lo suficiente como el rostro de Chanel y Balenciaga. Tampoco tuvo problemas en mantener el primer lugar en las recaudaciones con Snow White and the Huntsman, además de haber pasado por el Festival de Cannes dos años diferentes, con las películas independientes On the Road y Clouds of Sils Maria (donde también ganóel Premio César). En el camino, también rechazó el rol de Mary Jane Watson en The Amazing Spider-Man 2, el personaje de Lois Lane en la versión de Superman Man of Steel y pudo haber sido la Mujer Maravilla en la última película de Batman vs. Superman.

Como el fiel reflejo de su fama, el día que tuvimos la entrevista con Kristen Stewart, subimos nuestra foto a Twitter con el título Entrevista con un vampiro, y en menos de 24 horas ya había recorrido el mundo con más de 100 retweets casi instantáneos. Es la mejor muestra de que todavía conserva los más fieles admiradores que adoptó con la serie de películas Twilight. Y en la realidad, Kristen es bastante parecida a aquel rol de Bella que la hizo tan famosa.

La timidez se le nota en la forma de hablar, mirando siempre hacia abajo, sin sonreír nunca (¿para no mostrar los colmillos?), aprovechando los lentes de sol para evitar la mirada directa. Y es evidente que no le gusta llamar la atención. Pero es algo inevitable, cuando ella misma abrió nada menos que el Festival de Cannes con la película Café Society de Woody Allen, la misma semana que también compitió con la película Personal Shopper (que aunque fue abucheada por el público, terminó ganando el premio Mejor dirección).

¿Qué tan importante resulta para una actriz haber estrenado nada menos que dos películas en el Festival de Cannes?
No sé por qué el festival de Cannes tiene la tendencia de emocionarme tanto. Supongo que es por todo el prestigio que tiene. No se siente lo que se ve. Es una celebración genuina del cine. Y es épico estar en Cannes, por todo el nivel que tiene.

Y en un festival así, ¿es difícil ver películas como una espectadora más?
Sí, porque también estoy muy ocupada. Tengo un par de amigos que estrenaron sus películas en Cannes y yo estaba trabajando en el momento de las premieres. Eso es lo único malo.

¿Cuántas veces habías venido antes?
Dos veces.

¿Se siente un premio especial, el hecho de haber tenido el honor de abrir el Festival de Cannes con la película de Woody Allen?
No sé… Las otras veces que estuve sentí que no estaba al mismo nivel. Y esta vez fue todo mucho más fácil. Y aunque ya lo conozco bien, tampoco sé cómo comportarme en ciertas situaciones sin quedar mal. Pero esta vez, superaron mis expectativas por la genuina celebración. Supongo que también tuve mucha más confianza.

Leé la entrevista completa en la edición de septiembre 2016.

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